LA ESTRATEGIA DE LAS PYMES

Una de las estrategias con que las pymes pueden hacerle frente a la apertura de las importaciones es buscar nuevos nichos de mercado para encontrar algunos más activos y reorientar su oferta.

“Lo que más afecta es la caída del mercado interno, que es al que están más orientadas las pymes. Ellas no exportan tanto”, dice.

Esto es especialmente cierto en la industria del juguete: el 99,5 por ciento de la producción argentina se dirige al mercado interno. Solo el resto se exporta, y Bolivia, México y Uruguay son los principales compradores. No solo se venden los productos terminados: también se realizan servicios de diseños y se envían prototipos a mercados como China y Brasil.

De cada $ 100 que ingresan a una pyme, 46 salen en impuestos o cargas patronales, lo que convierte a esta presión impositiva en una de las más altas del mundo

A pesar de todo, en 2017, la industria del juguete duplicó la cantidad de ventas al exterior. Actualmente, los tres principales compradores representan el 68 por ciento de las exportaciones. Detrás aparecen Chile, los Estados Unidos y Brasil. Ahora, el foco está puesto en el mercado regional y la meta está puesta en llegar a vender el 30 por ciento de la producción a otros países.

El tipo de cambio más alto que surgió tras la devaluación de mayo y junio alienta también al sector en ese sentido: los productos made in la Argentina ya no estarán en tanta desventaja. Pero, en medio de la tormenta económica, eso aún no es suficiente para que el rubro pueda sentirse aliviado en ese frente.