Los juguetes rusos se abren paso en el mercado mundial.

Las exportaciones de juguetes desde Rusia han aumentado un 34% en los últimos tres años.

Los especialistas apuntan a que el crecimiento de la demanda se debe principalmente a la alta calidad ecológica de los artículos infantiles de producción rusa y a la seguridad que brindan a los menores.
Los datos del Servicio Federal de Aduanas (FTS, por sus siglas en ruso), citados por Izvestia, apuntan a que en 2017 los volúmenes de exportación de juguetes alcanzaron las 15.800 toneladas, en contra de las 11.700 toneladas de 2014. Según la misma entidad, al cierre del año entre los cinco principales compradores se ubicaron vecinos como Kazajistán (con un total de $59,3 millones), Bielorrusia ($27 millones), Ucrania ($8 millones), así como países más lejanos como EEUU ($4,8 millones) y Polonia ($4,4 millones).

En el Ministerio de Industria y Comercio de Rusia apuntan a que las categorías de juguetes rusos con mayor demanda en el exterior son las que tienen un alto componente tecnológico, así como los llamados 'juguetes ecológicos', es decir, los fabricados con materiales naturales y no dañinos para la salud de los menores.
Y es que en la Unión Económica Euroasiática (UEE) existen reglamentos muy estrictos que regulan la producción de objetos infantiles, en especial la ley 'Sobre la seguridad de los juguetes', aprobada en 2012. Desde el Ministerio agregaron que el proceso de acreditación de los laboratorios y manufacturas dedicadas a la producción de juguetes es perfeccionado cada año.
Para la presidenta de la Asociación de Productores de Artículos Infantiles, Antonina Tsitsulina, otro factor importante ha sido el incremento del comercio por internet. Los padres de todo el mundo encargan juguetes rusos que ganan en calidad a sus análogos chinos. Al mismo tiempo, los productores rusos ya han llenado los estantes del país y han puesto mayor énfasis en el mercado internacional.

Un gran incentivo para los productores de juguetes ha sido el crecimiento de la popularidad de los dibujos animados rusos en el mundo. Este es el caso de la serie Masha y el Oso, que ha ganado audiencia en decena de países. Empresas internacionales como Netflix, Televisa, Turner, KIKA, France TV, Sony Music y NBC Universal han adquirido los derechos de transmisión, lo que incentiva las ventas de artículos relacionados en los países que se transmiten.